Jorge García García. Recuerdos de Cástaras.
Se acaba de publicar, editado por la Diputación Provincial de Granada, el libro La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje fotográfico por el sureste español. La obra reúne y contextualiza una selección de 122 fotografías procedentes de un álbum compuesto por casi trescientas imágenes tomadas durante una campaña de prospección minera realizada por ingenieros franceses a finales del siglo XIX. Los textos de Juan Antonio Soler, Manuel Titos Martínez y Ángel Bañuelos Arroyo sitúan este extraordinario conjunto visual en su contexto histórico, técnico y humano, devolviéndole una densidad que va mucho más allá del mero documento industrial.
Dentro de ese conjunto, Cástaras ocupa un lugar central. No aparece como una simple coordenada del itinerario ni como un enclave secundario de la expedición, sino como uno de sus núcleos vitales. Los ingenieros franceses no solo pasaron por Cástaras: se instalaron en el pueblo, lo habitaron durante años, y desde allí se organizaron trabajos y se intercambió correspondencia con la sede de la empresa en Le Creusot. Esa permanencia transforma la naturaleza de las imágenes y explica su intensidad.
La centralidad que ocupa Cástaras en el libro no es casual. Horace Busquet, director de la expedición, estableció su residencia en el pueblo y mantuvo desde allí una relación prolongada con el territorio y sus gentes. La cámara, que en otros puntos del viaje actúa como instrumento técnico al servicio de la prospección minera, adopta aquí un ritmo distinto: se demora, vuelve sobre los mismos espacios, observa sin prisa. No registra solo lo que interesa a la empresa, sino aquello que llama la atención de quien vive temporalmente en el lugar.
Gracias a la generosidad de Juan Antonio Soler, al trabajo de investigación, mediación y persistencia de Ángel Bañuelos Arroyo —decisivo para que este material viera la luz—, y al riguroso marco histórico aportado por Manuel Titos Martínez, hoy es posible reconocer en el libro un Cástaras que los ingenieros percibieron como remoto y fascinante, casi exótico, pero también cercano. La repetición de escenas y la variedad de enfoques revelan una mirada que se va haciendo doméstica.
Las dieciocho fotografías de Cástaras seleccionadas por los editores aportan al libro uno de sus valores más sólidos: el antropológico. Frente a otros registros contemporáneos centrados en infraestructuras o paisajes productivos, aquí la vida cotidiana ocupa el centro del encuadre. Mujeres que portan agua, hombres en tránsito a sus labores del campo, escenas de lavado en la acequia, calles estrechas, fachadas encaladas y hasta la desaparecida Fuente Vieja con mujeres llenando cántaros mientras charlan. No hay dramatismo ni idealización: hay presencia.
Algunas imágenes condensan esa actitud con especial claridad. La titulada Flirt à Cástaras no documenta una actividad económica ni un espacio monumental, sino un instante social mínimo, casi banal, que solo se vuelve significativo con el paso del tiempo. Otras fotografías —el hijo del alcalde, las criadas Rosa, Aguita, María, Antonio y Miguel— fijan rostros y vínculos que nunca dejaron rastro escrito. Son microhistorias detenidas en el umbral de la modernidad.
En el libro, Cástaras aparece como un lugar donde confluyen dos temporalidades. Por un lado, la del gran proyecto industrial europeo que busca recursos minerales en el sur; por otro, la de un mundo que avanza despacio, sostenido por la tracción animal, el trabajo manual y los ritmos heredados. La ausencia absoluta de máquinas de combustión, tan visible en estas imágenes, acentúa esa sensación de distancia histórica.
Al recorrer las páginas dedicadas al pueblo —partiendo de la panorámica general tomada en el Camino Nuevo hasta la vista tomada desde la fábrica de azogue de los Prados— el lector percibe algo más que un testimonio puntual: una continuidad frágil, en parte desaparecida, que conecta con la memoria larga de Cástaras. El libro no convierte esas imágenes en nostalgia, sino en materia de comprensión.
El fotógrafo encontró un punto de observación privilegiado: un balcón de la casa del médico Baldomero Villanueva, en la cuesta de San Miguel. Una ventana discreta abierta a la vida del pueblo, desde la que se captaron varias imágenes con encuadres semejantes y un notable valor antropológico. Cántaros de agua, cargas de maíz, el regreso del campo con las bestias cargadas de herpiles henchidos, el tránsito hacia el Barrimedio y el Barribalto, piaras de cerdos aún ibéricos —identificados en el pie de foto como porteurs de jambons, en un giro irónico que delata la distancia cultural de la mirada—. Gestos mínimos, tareas repetidas: una vida cotidiana observada sin urgencia, justo en el umbral de su transformación.
La conjunción de los trabajos de Juan Antonio Soler, Manuel Titos y Ángel Bañuelos, junto a la cuidada selección fotográfica, hace de La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898) algo más que un catálogo ilustrado. Y en lo que respecta a Cástaras, la obra nos enseña a mirar sin prisa y a reconocer, en gestos menores y trayectos repetidos, la textura de un mundo que estuvo a punto de desaparecer sin dejar huella.
En esta edición se han seleccionado y catalogado un total de 18 fotografías que sitúan o mencionan explícitamente o tienen alguna relación con Cástaras, dentro de la sección dedicada a la Alpujarra. Esta selección, extraída del corpus original de casi trescientas imágenes, prioriza aquellas con mayor valor documental y antropológico:
| Pág. | Pie de foto original | Traducción / Descripción |
|---|---|---|
| 131 | Panorama de Castaras | Panorama de Cástaras. |
| 132 | Dans la rue de Castaras | Por la calle, en Cástaras. |
| 133 | À Castaras | En Cástaras. |
| 134 | Retour du Campo. Castaras | Vuelta del campo, Cástaras. |
| 135 | Flirt à Castaras | Coqueteo en Cástaras. |
| 136 | Maison du Carpintero. Castaras | Casa del carpintero, Cástaras. |
| 137 | Porteurs de Jambons à Castaras | Llevando jamones, Cástaras. |
| 138 | Porteuse d'eau. Castaras | Llevando agua, Cástaras. |
| 139 | La fontaine au fond du Jardin de don Baldomero | La fuente del fondo del jardín de don Baldomero. |
| 141 | Le fils de l'Alcalde à Castaras | El hijo del alcalde, en Cástaras. |
| 143 | Une rue de Castaras | Una calle de Cástaras. |
| 144 | Sur le chemin de Notaes (Castaras) | Camino de Notáez, Cástaras. |
| 145 | Maisons à l'entrée du bourg de Castaras | Casas en la entrada de Cástaras. |
| 146 | Rue montant aux Barrios. Castaras | Calle que sube a los Barrios, Cástaras. |
| 147 | Castaras | Cástaras. |
| 148 | Castaras | Cástaras. |
| 149 | Castaras vu de la Fabrica de Azogue | Cástaras visto desde la fábrica de azogue. |
| 151 | La Fabrica de Azogue et M'C | La fábrica de azogue y M. C. (en Los Prados). |
Título: La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje fotográfico por el sureste español
Edición: Diputación Provincial de Granada, 2025
Textos: Juan Antonio Soler Jódar, Manuel Titos Martínez y Ángel Bañuelos Arroyo
Contenido: Selección de 122 imágenes de un álbum original con 273 fotografías y 17 postales (1898)
Formato: Apaisado | Encuadernación: Rústica con solapas | Dimensiones: 17 × 24,5 cm | Páginas: 180
Ámbito geográfico: Sureste español (Murcia, Almería, Granada, Alpujarra, costa granadina), Córdoba, Sevilla, Madrid y Portugal
Materia: Fotografía histórica · Historia de la minería · Antropología visual · Paisaje cultural
Idioma: Español (con anotaciones originales en francés)
ISBN: 978-84-7807-762-5 | Depósito legal: GR 1060-2025
Disponible en:
Centro de Arte Contemporáneo José Guerrero
C/ Oficios, 8 · 18001 Granada | Tel. 958 22 01 09
Precio: 18 €
Ficha en el catálogo:
Diputación de Granada
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| Inicio |
| Copyright © Jorge García, para Recuerdos de Cástaras (www.castaras.net), y de sus autores o propietarios para los materiales cedidos. | Fecha de publicación: | 15-1-2026 |
| Última revisión: | 10-01-2026 |